Amar fuerte.

lunes, 19 de mayo de 2014

Alma.

Hoy viaje con Alma.
Ella iba sentada, mientras yo me perdía en algún detalle de la calle mientras miraba por la ventana. Tocó mi mano y acarició mi dedo, le llamo la atención mis uñas pintadas de un color verde esperanza. Se rió y se tapo la boca sorprendida.
Jugaba balanceando sus piernas hacia adelante y hacia atrás; esos pequeños piecitos que no llegaban a tocar el piso. 
Quería buscar algo en mis bolsillos, pero su mamá le decía que no lo haga, y ella atenta obedecía. Ví como observaba mi campera. La dejé jugar con uno de los botones: abrirlo y cerrarlo. Le costaba, pero con mi ayuda pudo lograrlo.
Tenía unos ojos azules hermosos, y una cabellera rubia que iluminaba tanto como su presencia. Me sacó las sonrisas más lindas en tan solo 15 minutos que viajamos juntas. Tenía una risa sana, de esas risas sinceras que te llenan y contagian. Era feliz, y transmitía felicidad; que lindo que en su mundo sólo existe el reír.
Se despidió con una enorme sonrisa, mientras sostenía fuerte la mano de su madre para bajar del colectivo.
Sigo sonriendo al pensar en ella. Ojalá siempre sea tan feliz y transmita tanta felicidad como hoy cuando la conocí. Y que todo aquel que la conozca recuerde a Alma como alguien que era una persona sana, con un amor sano, una felicidad sana, que aprendió a abrir y cerrar botones durante todo el mes en terapia ocupacional; que la recuerden como una persona que no poseía ninguna deficiencia, que tenía todo, que hacía el bien incluso sin darse cuenta, porque en ella no hay maldad, solo amor para dar.
Si, hoy viaje con Alma, la nena más hermosa que vi en mi vida