Que puedo hacer si ya no puedo diferenciar la realidad de mis sueños; que puedo hacer si ese deseo de que lo irreal se vuelva verdad escapa de mi más allá de mis límites. No puedo expresarme, no puedo dejar de sentir. No puedo reprimir querer correr, mirarte a los ojos, pedirte que me abrazes y que nunca, jamás, me dejes ir.