Llegas a ese momento en el que empezas a creer que los cuentos de hadas no existen. Entonces te preguntás, por qué era todo tan fácil, y por qué el hada madrina no llego a tiempo y la calabaza no se convirtió en carroza, por qué pasaron las 12 y vos todavía estás sentada esperando tu vestido y el zapato de cristal. Te das cuenta que la hermanastra mala no era solo una, que había miles de las malas de la película que iban a tratar de hacerte la vida imposible. Entonces es ahí cuando te das cuenta que estás sola contra el mundo, y que tenes que ser valiente, que tenes que salir adelante y hacer que la princesa escondida, sea princesa de verdad, y salga a la luz, que todos la vean, que todos sepan que brillas y que vas a avanzar en tu camino, aunque vos misma tengas que tirar de la carroza, y que el hada madrina se haya tomado vacaciones.
El amor es una magia, y depende de uno tener los deseos correctos por los que valga la pena luchar. Aún creo en las hadas, creo que todas la llevamos dentro, y debemos aprender a usarlas, para poder lograr todos esos sueños de princesa, que existen y podemos hacer realidad.