
No me interesa lo que haces para ganarte la vida. Quiero saber cuál es tu dolor, y si te atreves a soñar, que te permitas encontrar lo que tu corazón añora.
No me interesa cuántos años tienes. Quiero saber si te arriesgarías a parecer un tonto por amor, por tus sueños o por la aventura de estar vivo.
No me interesa qué planetas hacen la cuadratura de tu luna. Quiero saber si has tocado el centro de tu propio dolor, si las traiciones de la vida te han abierto o si te has cerrado por el temor a sentir más dolor.