Amar fuerte.

miércoles, 28 de septiembre de 2011


“Cuando la confusión encuentra lugar en tu presencia es la mente quien se manifiesta, cuando la claridad encuentra lugar en tu presencia es el corazón quien se manifiesta”

Cuando la duda colme tu tiempo y te llenes de preguntas olvida por completo la idea de que debes hacer algo. El que hacer es un estado de duda en si mismo, el origen de la pregunta te alienta a la duda y la duda te entierra en la inacción. Cuando crees que se trata de “algo” estarás navegando en el mar de la confusión, no se trata de “algo” sino de alguien, no es el ¿qué? lo importante sino el ¿quién? Contamos con una increíble capacidad para formular preguntas y más preguntas y más preguntas. Buscamos continuamente en la razón los justificativos validos para crear más y más duda. Te digo que se trata de ti, siempre ha sido así y siempre lo será, solo se trata de ti. “Ser eso” es la respuesta a la única pregunta que importa ¿Quién soy?, simplemente Ser, que no es lo mismo que “pretender” ser. Cuando lo sabes finalmente entiendes que has buscado en el lugar equivocado, que has puesto en potencial cada uno de tus momentos y has caído en la frustración y el fracaso simplemente por hacer las preguntas equivocadas. Es preciso que entiendas HOY lo que quiero decirte, es preciso que realmente sepas quien eres, que comiences a sentir plenitud y satisfacción hoy mismo, porque no habrá un mañana, no lo habrá. Si piensas que el mañana llegará te equivocas.

Vivimos atrapados en el presente, en el ahora, y esa es la única realidad que cuenta, aunque la desperdiciamos, la derrochamos a más no poder con las nostalgias del pasado y las preocupaciones por el mañana. Siempre vivirás en el presente, de hecho siempre has vivido en él. Si aún sigues pensando que lo importante es saber cuales son las preguntas correctas, te digo que te equivocas. No se trata de eso, nunca ha sido así. Solo se trata de las respuestas, no más preguntas. Se que puedes intentarlo, no requiere de gran esfuerzo, no hay nada que tengas que hacer, nada. No se trata de hacer, te lo he dicho, simplemente Sé, regálate plenamente y sin resistencias aceptando todo lo que llegue a ti. Regálate plenamente y sin resistencias según dicta tu corazón para que cada instante reciba la bendición de contar con tu “mejor presencia”.

¿Y tu que ofreces, mente o corazón?

Alejandro D. Gatti